Vida salvaje


 

Lepuz granatensisLiebre ibérica (Lepus granatensis) en los campos de Aranjuez. Los lagomorfos son un grupo con gran éxito evolutivo pero que en la actualidad presentan una diversidad muy inferior a la que tuvieron en el pasado. No obstante, continúan siendo piezas claves en todos aquellos ecosistemas en donde se encuentran dado que participan en un gran número de las interacciones predador-presa que se producen en los mismos (fotografía de Juanma Hernández).

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

  

El pigargo cabeciblanco (Haliaeetus leucocephalus) es uno de los representantes más conocidos de las rapaces diurnas y uno de los símbolos de los movimientos conservacionistas en Estados Unidos. No obstante, aunque su situación ha mejorado considerablemente en la última década aún dista de ser cómoda.  Nuevas amenazas, debidas a posibles variaciones en el hábitat derivadas del cambio climático global, podrían afectar a la especie (fotografía de Sergio Pérez).

 

 
 

El lobo (Canis lupus) es una de las especies con un área de distribución más amplias, ocupando prácticamente todos los biomas de Europa, Asia y Norteamérica. Únicamente no se ha sido capaz de habitar en las pluvisilvas del Sur de Asia. Su gran versatilidad ha sido una de las estrategias que ha presentado este carnívoro para mantenerse frente a los grandes cambios climáticos que han supuesto las glaciaciones del Plio-Pleistoceno (fotografía de Sergio Pérez).