¿Podemos asumir el error?

A la hora de desarrollar estudios paleoecológicos es particularmente interesante el momento en el que l@s investigador@s se proponen "echar por tierra" la metodología en la cual quieren basar su trabajo, es un paso que parece imprescindible y que asegurará la viabilidad posterior del estudio.

Con este propósito realizamos en el año 2006 el trabajo titulado : “Cenogramas, análisis bioclimático y muestreo en faunas de mamíferos: implicaciones para la aplicación de métodos de análisis paleoecológico” (Gómez Cano et al., 2006), donde tratamos de comprobar la viabilidad de las metodologías escogidas a la hora de aplicarlas a datos obtenidos del registro fósil.

Conjunto de relaciones entre la comunidad faunística y el ambienteUna de las posibles alteraciones que puede conducir a la obtención de resultados erróneos trabajando con metodologías sinecológicas (Nieto & Rodríguez, 2003) es no tener representado el 100% de la comunidad en la muestra (Soligo & Andrews, 2005). Si bien este problema ha de ser asumido tanto por neontólogos (sesgos de muestreo) como por paleóntolgos (sesgos de muestreo y sesgos tafonómicos), en el último caso se asume habitualmente que nunca está representado el 100% de la paleocomunidad original (Andrews, 1995).

Resulta bastante difícil poder asegurar con certeza que el listado faunístico es un reflejo exacto de todas las especies presentes en una determinada comunidad, de manera que en este trabajo se intenta ver cuales podrían ser las consecuencias de trabajar con listados faunísticos incompletos sobre dos metodologías sinecológicas como son los cenogramas y el análisis bioclimático. En ambos casos se trata de técnicas que nos permitirán hacer inferencias paleoclimáticas en base a la estructura diferencial de las comunidades faunísticas.

Imagen de Sergio Pérez. Representación de la paleofauna de Somosaguas ¿realmente están todas las especies de la paleocomunidad original?
Es necesario trabajar con faunas actuales, de manera que se simuló la perdida sucesiva de especies al azar evaluando las consecuencias de aplicar las metodologías anteriores sobre estos nuevos listados empobrecidos. Los resultados mostraron la necesidad de haber retirado un gran número de especies hasta que se pudieron apreciar diferencias significativas en la estructura de la comunidad, que supusieran una alteración en los resultados de ambas metodologías.

Estos resultados muestran la importancia de realizar análisis de este tipo donde se evalúe la viabilidad de las metodologías, con resultados no menos importantes que los derivados del desarrollo de las mismas. No obstante, este artículo es una primera aproximación que deja abiertas nuevas perspectivas de trabajo en torno a esta temática: ¿Es diferente la representatividad de las faunas en diferentes tipos de yacimientos? ¿La antigüedad de los yacimientos influye en su representatividad? ¿El proceso de rarefacción o pérdida de especies que se da en un yacimiento durante la fosilización es realmente un proceso aleatorio o está preferentemente determinado por las características de las especies presentes en la paleocomunidad —peso, abundancia, rareza, etc.— (Gross & Cardinale, 2005; Larsen et al., 2005)?

Referencias citadas en el texto:
  • Andrews, P. 1995. Mammals as palaeoecological indicators. Acta Zool. Cracoviensia, 38: 59-72.
  • Gómez Cano, A.R., García Yelo, B.A. & Hernández Fernández, M. 2006. Cenogramas, análisis bioclimático y muestreo en faunas de mamíferos: implicaciones para la aplicación de métodos de análisis paleoclimático. Estudios Geológicos, 62 (1): 135-144. (PDF, 1.3 Mb)
  • Gross, K. & Cardinale, B. J. 2005. The functional consecuences of random vs. ordered species extinctions. Ecol. Letters, 8: 409-418.
  • Larsen, T. H., Williams, N. M. & Kremen, C. (2005). Extinction order and altered community structure rapidly disrupt ecosystem functioning. Ecol. Letters, 8: 538-547.
  • Nieto, M. & Rodríguez, J. 2003. Inferencia paleoecológica en mamíferos cenozoicos: limitaciones metodológicas. Coloquios de Paleontología, Vol. Extr. 1: 459-474.
  • Soligo, C. & Andrews, P. 2005. Taphonomic bias, taxonomic bias and historical non-equivalence of faunal structure in early hominin localities. Journal of Human Evolution, 49 (2): 206-229